domingo, 31 de agosto de 2014

AGUAPPURA.

SOLEDAD.

Cruzando el viento, de costado
atravieso el desierto.
Aprieto fuertemente,  éste manto
 que me cubre del frío
En cada paso aumenta el peso
de mis piernas y brazos.
Me desplomo en la arena.
Es como una ciénaga
pero me siento cómoda.
Revolotean sobre mi unos enormes pájaros sedientos
¡Váyanse de aqui!
¡Quiero estar sola!
Se van. Me escucharon y se van .
Me acurruco en la improvisada cuna
esperando ver las primeras estrellas
La diáfana luna me sonrie
sin embargo cae una lágrima
sobre mi rostro frío
y no sé distinguir
si es la luna, la que llora
o son mis lágrimas humanas
que extrañan a los pájaros sedientos
(Ojalá vuelvan y beban de mi rostro aunque me arranquen los ojos)

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